

Obras que cuentan mi historia
En carbonilla, pasteles tiza, y hasta con orquídeas secas e hilos de metal.




Obras en colecciones
Obras en diversas técnicas, que van conformando cada colección


Serie de las Mareas
Azules, ocres y blancos
La Serie de las Mareas es una exploración sobre el pulso cíclico, lo mutable y la inmensidad de la naturaleza. A través de una cuidada paleta donde predominan los azules profundos, los blancos puros de la espuma y los sutiles destellos de los ocres de la costa, las obras capturan el movimiento infinito y la cadencia del agua.
Trabajada principalmente en óleo sobre soportes rígidos y lienzos, la materia se expande en capas y texturas que evocan la fuerza del mar y la serenidad de sus orillas. No se trata de representar un paisaje marino, sino de traducir pictóricamente los ritmos constantes de la naturaleza y los estados internos del ser. Es una invitación a detenerse ante la inmensidad, a contemplar el flujo del tiempo y a conectar con el fluir de la propia existencia. En este cuerpo de trabajo cerrado, donde conviven piezas como Ritmos constantes y Guardián de las mareas, cada obra funciona como un fragmento de un relato visual continuo que busca envolver al espectador en su propia atmósfera líquida y contemplativa.


Serie Esencia.
Entre negros, grises y ocres, aparece muy tímidamente, el carmín
La Serie Esencia nace como un ejercicio de despojo, honestidad pictórica y búsqueda de lo fundamental. Alejada de la saturación y la distracción del color pleno, esta colección se repliega hacia una paleta austera e intimista de negros rotundos, grises atmosféricos y ocres terrestres. Es una travesía hacia el núcleo de la forma, donde la luz se abre paso a través de la penumbra.
El valor dramático y poético de esta serie radica en el contraste: en medio de esa atmósfera de quietud mineral y sobriedad, emerge muy tímidamente el carmín. Ese destello rojo actúa como una pulsión vital, un latido oculto que interrumpe el silencio y reclama presencia. A través de pinceladas gestuales, raspados y capas superpuestas, las obras de este conjunto invitan a una mirada introspectiva. Es un refugio visual donde la materia se vuelve íntima y el color se dosifica para encontrar, precisamente, la esencia de la emoción.


Serie Flores y rosas
La energía y los colores de las flores, mi pasión y amor
La Serie Flores y rosas es un testimonio de vitalidad, elegancia botánica y celebración cromática. Nacida de un amor profundo y de una fascinación personal de toda la vida por el reino vegetal, esta colección traduce la frescura, el volumen y las líneas orgánicas de la naturaleza en una experiencia visual desbordante de energía.
A través de texturas ricas y un uso matérico del óleo, las obras exploran la sensualidad de los pétalos, la fuerza de los follajes y la simetría perfecta de las formas florales. Esta serie resguarda momentos clave de experimentación y memoria emotiva de la artista, abriendo una ventana hacia el naturalismo y el dibujo del natural en el taller. Con piezas imponentes y coordinadas como el díptico Calas, la pintura se expande para llenar el espacio de luz, recordándonos la belleza de lo efímero y el poder de la naturaleza para conectar de manera directa con nuestra sensibilidad más pura.
Serie Máscaras
Más allá del rostro y de la mirada
La Serie Máscaras nace como un recorrido hacia lo esencial. Lejos de la idea de ocultamiento, la máscara aparece aquí como un umbral: un espacio de transformación donde la identidad visible comienza a disolverse para dar lugar a una presencia más íntima y silenciosa.
A lo largo de las obras, el rostro deja de afirmarse en sus rasgos tradicionales. Los ojos miran de otra manera, los labios sienten antes de nombrar, y la forma se abre hacia territorios más sutiles. No se trata de perder la figura, sino de permitir que emerja desde una profundidad distinta, donde la emoción, la materia y el gesto construyen un lenguaje propio.
El color, las texturas y las capas reúnen tiempos diversos del proceso creativo. Cada pieza guarda huellas, respiraciones y transformaciones que no buscan representar, sino hacer sentir. Así, la pintura se vuelve experiencia contemplativa: un lugar donde presencia y levedad, silencio y vibración, conviven en equilibrio.
En este conjunto —donde dialogan obras como Intriga azul, Alecto, Lady Pearl, Frozen, Llanto y otras— la serie se revela como una travesía interior. Más que mostrar máscaras, propone atravesarlas.
Y en ese gesto, lo que aparece no es una imagen fija, sino una forma viva de conciencia.




Serie tintas al alcohol
El juego experimental, el aire y la fluidez
La curiosidad y el impulso lúdico son el motor de mi práctica en el taller. Esta serie nació como un desafío personal y un laboratorio de experimentación pura en la intimidad de mi hogar, antes de consolidar mi espacio propio en 2019. Ante la falta de insumos importados en el país en aquel momento, decidí volcarme al juego con los materiales que tenía a mano: rescaté las tintas de mis años de estudiante de Diseño Gráfico, cartulinas americanas, alcohol y un secador de pelo.
En ese proceso descubrí una forma de creación libre que estimula, divierte y devuelve la sorpresa constante. Guiada por la premisa de mi maestro Casas, quien siempre me enseñó que “el azul llama al rojo”, permití que los pigmentos líquidos encontraran su propio curso a través del aire. El encuentro directo con el papel fotográfico y, finalmente en 2023, la conquista técnica sobre el papel sintético Yupo, consolidaron una bitácora visual de paisajes abstractos, ramificaciones celulares y filamentos metálicos que flotan sobre el soporte.
Esta colección es un testimonio de desapego, de adaptación y del poder del accidente controlado; un recordatorio de que para crear solo se necesitan las ganas de investigar y sumergirse en el viaje.


Serie Payasos y arlequines
La dualidad de la comedia y la melancolía a través del gesto y el color
La Serie Payasos y arlequines se sumerge en el universo de la representación, la teatralidad y las complejidades de la condición humana. Inspirada en los personajes clásicos de la comedia del arte y el circo, esta colección explora la delgada línea que separa la alegría de la introspección, la risa pública de la melancolía silenciosa que habita detrás del maquillaje.
A través de un lenguaje pictórico dinámico, donde el gesto de la pincelada y el contraste cromático son protagonistas, las figuras se desdibujan y se afirman en el lienzo. Cada personaje es un espejo que nos interpele desde su mirada y su postura, recordándonos las máscaras cotidianas que todos llevamos. Es una serie lúdica pero cargada de una profunda sensibilidad psicológica, donde el color vibrante convive con la nostalgia, invitando al espectador a descubrir la humanidad y la vulnerabilidad que se esconden detrás de cada traje y cada gesto.
